La creatividad es la capacidad del ser humano para crear e inventar, y a ella le debemos todo lo que conocemos.
La garantía de explotar al máximo ese potencial recae principalmente en nosotros los padres, es por ello que debemos convertirnos en animadores y promotores de experiencias creativas. Desde mi punto de vista la creatividad es la habilidad más importante de desarrollar en nuestros niños.
En los primeros dos años de vida, la forma de aprender se basa en la relación que se tiene con el mundo que nos rodea, y para conocer el entorno, el niño siente la imperiosa necesidad de tocar, chupar, moverse, golpear, tirar objetos, entre otras cosas y de esta forma recibir la información que necesita para adquirir destrezas, habilidades y conocimiento.
En los primeros dos años de vida, la forma de aprender se basa en la relación que se tiene con el mundo que nos rodea, y para conocer el entorno, el niño siente la imperiosa necesidad de tocar, chupar, moverse, golpear, tirar objetos, entre otras cosas y de esta forma recibir la información que necesita para adquirir destrezas, habilidades y conocimiento.
Los especialistas apuntan a que ser creativo es una actitud que se debe promover y potenciar desde la infancia, tener pensamientos originales pensamientos, constructivos o divergentes, es uno de los elementos que se valoran mucho en la actualidad.
Las posibilidades para promocionar la creatividad son muchísimas, podré comentarles en otra entrada del blog pero lo primeramente esencial para dar inicio a esta aventura es evitar reprimir la proactividad y la iniciativa del niño, de ello dependará tener un futuro lleno de emprendedores.
